La muerte inducida a más de 60 perros callejeros, que luego fueron decapitados, ocasionó el malestar de organizaciones protectoras de animales contra las acciones llevadas a cabo por personal de la Secretaría de Salud en el municipio de Jalpa de Méndez.
La dependencia llevó a cabo una redada en contra de esos animales, donde luego de matarlos a través de una inyección que les aplicaron a los canes, procedieron a cortarles la cabeza para realizarle estudios, según denunciaron vecinos de ese lugar.
La redada de los perros callejeros y su posterior muerte fue llevada a cabo a falta de una perrera municipal, pero la forma en que los mataron fue una verdadera crueldad.
El método usado por la Secretaría de Salud no fue el adecuado. Además “muchos de ellos tenían dueño y la dependencia no avisó que habría una cacería de perros”.